- ACLARACIÓN EPISTEMOLÓGICAPor no ser yo un profesional que utilizo ni apruebo categorizaciones diagnósticas estancas (etiquetas), quiero aclarar que toda vez que mencione los términos: somos, ser, psicópata o cualquier otra clasificación de trastornos psico-emocionales, lo haré por fines didácticos y que faciliten la lectura del escrito, y no porque adhiera a un SER en cualquiera de las diferentes categorías de las perturbaciones psicológicas, aunque sí comparto la idea de POSEER la capacidad de COMPORTARSE COMO.
Consciente de que la problemática de la Psicopatía es muy compleja, abarcativa y de límites poco claros, antes de entrar en tema, quisiera mencionar que lo que leerás en este capítulo tiene el único propósito de que te sea de utilidad para reconocer lo que podríamos llamar: “comportamientos psicopáticos de la vida cotidiana”. Vale decir conductas ajenas (o propias) que, por ciertas características que iré describiendo, entran en el terreno de este trastorno de personalidad, presentándose de manera esporádica, o permanente.
Deseo aclarar que en lo que descrubiré no se encuentran los casos de violadores sexuales por considerar que estos se apartan del propósito de este escrito.
- UN CACHO DE TEORÍA
Luego de la ardua tarea de investigación y experimentación que la Psicología ha venido desarrollando desde principios del sigo XX hasta aproximadamente la década del 80´ (que no voy a describir por razones de extensión), en la actualidad los especialistas coinciden en que los llamados trastornos psico-emocionales (desde los más leves a los mas severos) no pertenecen a categorías de ESTADOS, sino de GRADOS. Pareciera entonces que el dicho popular: “De poetas y locos, todos tenemos un poco”, ha cobrado validez científica (por lo menos para la última calificación). Vale decir, todos “somos” un poco esquizofrénicos, paranoicos, depresivos, obsesivos, fóbicos, etc., etc., etc.; y también todos “somos” un poco psicópatas!
Para que no entres en pánico, ya que ante el término psicópata uno recuerda al asesino serial del estilo de de la zaga de películas del Dr. Hannibal Lecter, y teniendo en cuenta lo mencionado sobre los grados de intensidad de los signos para clasificar los diferentes trastornos psico-emocionales, debería advertirte que
los rasgos que caracterizan la calificación de psicópata - seductor, inteligente, racional, equilibrado, sereno, narcisista, asertivo, y varias más que si deseas conocer te sugiero que visites la categorización que hace el Dr. Hervey Cleckley cliqueando sobre su nombre - podrán observarse en personas que no suelen utilizar máscaras que le impidan dar tarascones sino que, por el contrario, pasan totalmente desapercibidas como vos, yo, un amigo o amiga, tu vecino, tu jefe, tu madre o padre, tu marido o esposa, tus hijos, etc.; y sin embargo ser portadores de dichos signos y tener la capacidad de ejercer conductas psicopáticas de manera leve, alta, o altísima. En ese sentido, aunque la clasificación no sea válida, podemos encontrarnos desde “psicopatitas” a “psicopatones”!¿Cómo esperamos que se comporte un psicópata?; psicopateándo. ¿A que llamamos psicopatear?, a desarrollar una conducta que, en pos de la cosmovisión e intereses personales del psicópata, involucra a un entorno significativo (compañeros de trabajo, la familia, pareja, hijos, médicos, policías, jueces, etc.) que se ve compelido a acceder, ocuparse y preocuparse por las conductas y deseos de dicha persona, movilizados por sentimientos de solidaridad, contención, culpa si no lo hacen, piedad, etc., y todo ello sin formular un explicito pedido de atención y colaboración por parte del psicópata, ni interesarse por la repercusión emocional que su comportamiento dejará en quienes se involucran.
En este “abanico” entonces, es factible compartir con personas como cualquiera de nosotros pero con la capacidad de cometer desde episodios sangrientos y atroces (que con cierta frecuencia ocupan las paginas policiales de los diarios), hasta con individuos que logran no ser multados por cruzar una bocacalle con señal en rojo dramatizando estar atravesando conmovedoras situaciones de vida, cuando en realidad, no les sucede absolutamente nada (diferenciándose del vulgar mentiroso por su convincente “actuación” y racional argumentación).
Son “conductas psicopáticas de la vida cotidiana” las de los alcoholistas, adictos a drogas, personas que generan peleas callejeras sin motivo, corredores de autos en calles urbanas, maridos golpeadores, mujeres (o varones) que se “victimizan” por todo lo que les sucede en la vida sin buscar soluciones, jefes que abusan de su jerarquía, un buen número de personas que se dedican a la carrera política, integrantes de gobiernos de facto (dictadores), y varias más.- RECOMENDACIONES
Las repercusiones psico-emocionales de los comportamientos psicopáticos solo se logran cuando los psicópatas encuentran un "terreno fértil" para desarrollar sus psicopateadas, es decir, como “siempre hay un roto para un descocido”, éstos ejercen su “poder” en personas “picopateables”.
Quienes leyendo este escrito se identificasen desde el lugar de “victima” - en caso de no lograr poner en
práctica el sabio dicho para estas ocasiones: “No te enganches…, Sánchez” -, mi recomendación es que busquen asistencia a fin de fortalecerse en su capacidad de poner límites (su asertividad - capítulo), que generalmente es el mayor déficit en las personas susceptibles a las psicopateadas y la mejor herramienta de defensa.Y aquellos quienes se viesen reflejados como portadores de las características descriptas - aunque dudo que acepten que se trata de una problemática personal ya que para ellos (ellas) el mundo suele ser el responsable de sus infortunios - no quiero desaprovechar la oportunidad para aconsejarles que también soliciten ayuda psicoterapéutica, ya que dicho trastorno, en un grado leve o mediano, es factible de revertir.
- PARA TERMINAR.
Hace unos días una muy querida amiga me reenvía el correo electrónico recibido por otra amiga suya de parte del ex marido del cual se encuentra divorciada hace más de 3 años por motivos, según ella, de ser poseedor de una personalidad similar a la tratada que acabó por estropear el vínculo y motivar la
separación. El hombre, que no se ha resignado a tal decisión, se hace presente casi en forma diaria por diferentes medios, entre ellos, los mail. El último - que es el que me envía mí amiga - viene con un texto donde le expresa su desaprobación por aquella determinación, el sufrimiento por el que él está atravesando, su deseo de retomar el lazo, etc.; y lo acompaña con el siguiente videoclip que me gustaría vieras.Mi amiga me lo envió para que le de mi opinión; y yo voy a solicitar la tuya basada en la actitud descripta del ex marido y no en el análisis del video (cuyo guión también se las trae…jajaja) ni en la bonita canción titulada “Tu eres hermosa” (You're Beautiful) interpretada por James Blunt y subtitulada al español.
Cariños.
Ricardo Musso
