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AVISO

Por el momento continúo en un impasse con el "libro". De cualquier manera dispones de más de 100 capítulos publicados, sobre temas de psicología y sexología, con los que te podés entretener un tiempo y cuyos títulos tenés en la columna de tu derecha. Te recomiendo también los interesantes y, a veces, divertidos comentarios. En estos momentos prosigo con mi actividad por Facebook (bajo otra modalidad) y los videos de mi canal de Youtube, a los que te invito a unirte y participar con tus opiniones.

Gracias y abrazos. Ricardo Musso



sábado, 29 de noviembre de 2008

LOS CELOS


Los sentimientos de celos que describiré serán aquellos que emergen de situaciones de “riesgo” a la pérdida de exclusividad en un vínculo afectivo por la aparición de un “tercero/a”. No a los que se despiertan en relación a los hijos en común, los del otro miembro de la pareja, los de las respectivas familias de origen, o las amistades del dúo.

Como toda emoción puede tener su mayor o menos correlación con datos de la realidad, como así también, en el aspecto cualitativo, menor o mayor intensidad.
De ahí que las declaraciones de las personas, describiéndose a si mismas en este aspecto, pueden variar entre: “nunca siento celos”, “a veces soy un poco/a celoso/a”, “si te pesco en una te mato, o lo mato al otro/a, etc.. Vale decir, un abanico de posibilidades emocionales que llevan a los especialistas a clasificarlos dentro de categorías como: “celos normales” o “celos patológicos” (celotipia).

No me voy a extender en la descripción de estas categorizaciones pero, para ser figurativo, los celos normales serían algo así como un “cosquilleo” de desconfianza ante una situación que puede calificarse de irregular, y los patológicos aquellos que mantienen a la persona en una obsesión constante de ideas fantaseadas de engaño y deslealtad.

Lo que sí voy a mencionar, es una descripción de algunas circunstancias o acontecimientos en los que pueden despertarse las emociones de celos, los factores psicológicos que se involucran, y una breve categorización de ellos.

- CELOS "JUSTIFICADOS" O POR MOTIVOS REALES

Como imaginarán, están desatados por factores como el vivido por aquel hombre que invitó a un amigo a conocer su nueva casa. Al llegar lo hace ingresar, y abriendo puertas de los diferentes ambientes le va explicando: -“Ves…, este es el living …, aquel el comedor…, esta la cocina…,acá el baño…, esta es la pieza de los chicos…, esta es nuestra pieza…, esa que está en la cama es mi mujer y el tipo que está a su lado soy yo!”. Chiste..., ríanse, ja !!!.
Al conformar una pareja, en nuestras sociedades monogámicas, episodios como el del chiste, despiertan emociones de muy diversos tipos: frustración, rabia, angustia por sentirse traicionado, depresión, etc. Y las reacciones conductuales dependerán de características propias de la persona para el control de sus impulsos, es decir, agresiones “hacia fuera(romper cosas, o golpear a los involucrados) pero, a veces también “hacia adentro” (autoagresiones, suicidio, etc.).
Estas situaciones pueden desencadenar la disolución de la relación. Aunque a veces se logra “remontar” el percance y continuar unidos, la “calidad de vida” que desarrollen a posteriori los integrantes de esa pareja, dependerá de si el afectado puede recobrar genuinamente la confianza en el otro miembro, si no lo logra plenamente, el episodio pasará a convertirse en una “carta en la manga” que saldrá a relucir ante cualquier desavenencia, convirtiéndose la convivencia en una verdadera “tortura” para ambos.

-CELOS "INJUSTIFICADOS" O POR MOTIVOS IRREALES

Este tipo de celos, como se entiende por su categorización, son emociones que no se correlacionan con hechos de la realidad como en la mencionada arriba.
El gran exponente de éstos esta representado por Othello en la obra de Shakespeare.

Podríamos sub-categorizarlos en tres orígenes que los motivan:

1 – Los asociados a las llamadas personalidades con baja autoestima.

Son celos originados en la inseguridad (por una auto-visión degradada) de poder ser “objeto” de deseo y afecto por parte del otro miembro.
Las clásicas auto-verbalizaciones son: ¿por qué mi pareja va a estar enamora de mí y no se fijara en otra persona, si yo no sirvo para nada y tengo muy pocos atractivos físicos e intelectuales?.

Este tipo de personalidades sufren mucho, y la mayoría de la veces “en silencio”, es decir, no “persiguen” a la pareja exteriorizando sus desconfianzas, indagando o revisando pertenencias, por ejemplo. Sin embargo les es inevitable ocultar su angustia, el clima de convivencia se torna "denso". En el plano sexual coital se suele percibir una falta de libre expresión, por imaginarse inferiores a las personas con las que fantasea que su pareja le es infiel.

2 – Los que tienen su origen en un mecanismo psicológico muy bien descrito por la corriente psicoanalítica y que se denomina: PROYECCIÓN.

Una proyección es un proceso psíquico por medio del cual se le adjudica al otro miembro de la pareja características, cualidades o conductas que en realidad son propias del que las adjudica. Podríamos ejemplificarla a través de la siguiente auto-verbalización: "si yo soy una persona que me encanta "encamarme" con quien me resulte atractiva/vo y se ponga “a tiro”, ¿cómo no lo va a hacer ella (o él) también?".

Generalmente este tipo de personas sí exteriorizan sus desconfianzas (proyectadas) y “torturan” a la pareja con controles de horarios, interrogatorios de la agenda diaria, revisando pertenencias (celulares, agenda, e-mail, carteras, billeteras, bolsillos, etc.), y fácilmente, detrás de cualquier mínimo “indicio”, estallan en cólera y producen escándalos que a veces llegan a la agresión física. Sexualmente se esmeran en forma exagerada con la pareja imaginando que dejándola “satisfecha/cho” no sentirá necesidad de buscar “aventuras” fuera del ámbito de la relación.
Comúnmente, y a diferencia de la mencionada arriba, estas personas son poseedoras de una elevada autoestima (a veces exagerada). Se consideran a sí mismas no solo el tener la condición de ser objeto de deseo del otro, sino del mundo en general.

3 – Por último, mencionaré otro tipo de celos que también se originan por el arriba mencionado mecanismo psicológico de proyección. La diferencia con el anterior, estriba que, en este caso, la desconfianza de que alguien del entorno (identificable en la realidad) es objeto de deseo de la pareja, se produce por una acusación (proyección) que oculta una reprimida tendencia homosexual del “celoso/sa”.

Podríamos ejemplificarlo en aquellas situaciones donde, al regreso a casa de alguna reunión en la que participo la pareja, él o ella, arman un "escándalo" asegurando que el otro miembro se “paso la noche” intercambiando miradas con otro integrante de las reunión. A pesar de la sorpresa del otro por tal acusación, o la explicación de no saber de quién se está hablando, la persona celosa sigue insistiendo en que el episodio fue real.
La explicación del origen de ese tipo de celos es que el/la acusador/a no puede llegar a exteriorizar frases como: “esa persona en cuestión, me resultó muy atractiva a mí…, más como no puedo admitir que me atraigan personas de mi mismo sexo, en realidad la atracción la ha sentido él (o ella)”.

-COMENTARIO FINAL
Si bien la ausencia total de expresiones de celos por parte de la pareja suele interpretarse como falta de amor o interés por el otro miembro, la realidad es que no existe una correlación entre esas suposiciones y la realidad, es decir: “si me cela un poquito es que me quiere, pero si no me cela nada, es signo de que tiene “otra/o”, o no me quiere más”, por ende, es una falsa creencia.

El ideal de relación de pareja, para que ésta se torne en algo atractivo y placentero de vivir, es que ambos miembros tengan características de personalidad de buena auto-estima y confianza en si mismos y en el otro; aun siendo conscientes que la posibilidad de actos de infidelidad siempre están presentes.
De no lograrlo, los celos descritos en cualquiera de sus orígenes, arrastrará a ambos miembros, por muchos años, en una pésima calidad de vida, y merecen atención profesional para intentar controlarlos.

El video que te dejo para que veas, ejemplifica una forma de resolución ante la presencia de un caso de infidelidad real. Es un tema musical del género de la milonga porteña (Argentina) que popularizó Edmundo Rivero que es un cantante muy afamado de la milonga y el tango “lunfardo” (argot argentino). En este caso es interpretado por el conocido Joan Manuel Serrat (Nano), cuya versión me gustó mucho en lo personal ya que aunque es español lo interpreta muy bien. El tema se llama “Amablemente” y dentro del drama que describe no puede dejar de despertar una risa.
Voy a traducirte algunos términos que escucharás en la canción ya que si no sos argentino posiblemente no los sepas interpretar.

- Bulín: Casa, departamento o habitación
- Canchero: Gesto soberbio y de altivez
- Cabrearse: Enojarse
- Gavilán: Hombre en este caso
- Rajarse: Irse, marcharse
- Mina: Mujer
- Cebar mate: Preparar infusión de yerba mate muy común en estas latitudes.
- Jaboneada: Asustada
- Faso: Cigarrillo
- Chamuyando: Hablando
- Fajó: Dio, aplicó






Cariños

Ricardo Musso


7 Amigos opinamos...:

Ileana dijo...

Por mi opinión, los celos nos hacen ver y vivir otro aspecto diferente de la vida, real o no. Creo que todos en algún momento dado hemos sentido celos, lo malo es que hay personas que no quieren reconocerlo.
La falta de comunicación y confianza en la pareja nos predispone a sentir celos y a sentirnos dolidos. Una vez que sentimos celos lo mas racional sería preguntarse, ¿por qué sentimos celos?
Es muy fácil sentir celos… lo difícil es comprender, perdonar y seguir amando a la persona perdonada.
Si sentimos celos, quizás es, porque algo falla en nuestra relación de pareja. Por otra parte sabes, hace tiempo me he dado cuenta, que las personas que intentan poner celosas a otras personas, al final son siempre las que pierden…
Un placer leerte Ricardo, saludos.

Ricardo Musso dijo...

Salud Ileana!

Gracias por tu comentario!,
Muy buena observación, y me impresiona que es porque “realmente” has leído la publicación.
Sin duda las personas celosas no surgen por “generación espontánea”, en su infancia, seguramente ya mostraban esas características con relación a hermanos, padres, amistades, etc., y de adultos los repiten con las parejas.
Es cierto que todos en algún momento hemos experimentado sentimientos de celos. Habrá que ver cuando como decís ¿por qué sentimos celos?, con cuál de las opciones nos podemos identificar, tal vez haya otras razones que yo no he expuesto. Para esta observación cabría parafrasear el viejo adagio y decir: “el que este libre de celos… que arroje la primera mentira!”…jajaja!
Sin duda hay personas que disfrutan provocar celos y, como bien decís “son siempre las que pierden”, nuestro respeto, nuestra confianza y a veces, hasta nuestro amor.

Un placer que me visites Ileana
Cariños
Rik.

sildenafil citrate dijo...

esta muy interesante tu blog mi esposa es un poco celosa pero ella dice que es porque me ama mucho vimos tu blog y lo comentamos gracias por la informacion

Ricardo Musso dijo...

Buen día sildenafil citrate.

Gracias por tu pasada y tus palabras.

Muchas veces se asocia el amar a los celos.
Más, cuidado con eso!!!.
¿Qué debería pensar y hacer yo si un día notase que mi esposa ya no me cela?...jajaja!

Si te cela porque te ama, es porque temerá que te “pierdas” tras los pasos de otra mujer. Y en ese sentido, ese temor no habla muy bien de su propia autoestima.

Te aconsejo que le pidas que se distienda y no dude que la amas a ella.
Los celos siempre son un sentimiento muy doloroso psíquicamente (y hasta físicamente!).

Saludos.
Rik

Marce dijo...

Ni dudo que los celos dañan, son desbastadores. Aunque tampoco me gusta mucho hablar de CELOS, prefiero remitir directamente a las inseguridades, sean propias o aquellas que se instalan en una relación que deja de ser de confianza y por lo tanto genera inseguridades. Quiero creer y apostar por relaciones de confianza mutua, donde cada quien esta seguro y convencido de qué es lo que quiere. Saludos.

Marce dijo...

Me olvidaba. Bello el video de Serrat, no lo conocia y me encantó!!!

Ricardo Musso dijo...

Buenos días Marce.

Comparto el ideal de relación de pareja que describís.
Existiendo buena autoestima, seguridad en sí mismo y que la otra parte no de motivos reales para desconfiar, los celos no tienen cabida.
De cualquier manera no olvides las otras categorizaciones de los celos porque también son frecuentes.

Me alegro que te haya gustado el video!.

Cariños y gracias por pasar!.
Rik