Nuestros amigos!

AVISO

Por el momento continúo en un impasse con el "libro". De cualquier manera dispones de más de 100 capítulos publicados, sobre temas de psicología y sexología, con los que te podés entretener un tiempo y cuyos títulos tenés en la columna de tu derecha. Te recomiendo también los interesantes y, a veces, divertidos comentarios. En estos momentos prosigo con mi actividad por Facebook (bajo otra modalidad) y los videos de mi canal de Youtube, a los que te invito a unirte y participar con tus opiniones.

Gracias y abrazos. Ricardo Musso



Mostrando entradas con la etiqueta Psicologia Trastornos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicologia Trastornos. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de septiembre de 2011

¿PSICÓPATA YO?

- ACLARACIÓN EPISTEMOLÓGICA

Por no ser yo un profesional que utilizo ni apruebo categorizaciones diagnósticas estancas (etiquetas), quiero aclarar que toda vez que mencione los términos: somos, ser, psicópata o cualquier otra clasificación de trastornos psico-emocionales, lo haré por fines didácticos y que faciliten la lectura del escrito, y no porque adhiera a un SER en cualquiera de las diferentes categorías de las perturbaciones psicológicas, aunque sí comparto la idea de POSEER la capacidad de COMPORTARSE COMO.
Consciente de que la problemática de la Psicopatía es muy compleja, abarcativa y de límites poco claros, antes de entrar en tema, quisiera mencionar que lo que leerás en este capítulo tiene el único propósito de que te sea de utilidad para reconocer lo que podríamos llamar: “comportamientos psicopáticos de la vida cotidiana”. Vale decir conductas ajenas (o propias) que, por ciertas características que iré describiendo, entran en el terreno de este trastorno de personalidad, presentándose de manera esporádica, o permanente.
Deseo aclarar que en lo que descrubiré no se encuentran los casos de violadores sexuales por considerar que estos se apartan del propósito de este escrito.


- UN CACHO DE TEORÍA

Luego de la ardua tarea de investigación y experimentación que la Psicología ha venido desarrollando desde principios del sigo XX hasta aproximadamente la década del 80´ (que no voy a describir por razones de extensión), en la actualidad los especialistas coinciden en que los llamados trastornos psico-emocionales (desde los más leves a los mas severos) no pertenecen a categorías de ESTADOS, sino de GRADOS. Pareciera entonces que el dicho popular: “De poetas y locos, todos tenemos un poco”, ha cobrado validez científica (por lo menos para la última calificación). Vale decir, todos “somos” un poco esquizofrénicos, paranoicos, depresivos, obsesivos, fóbicos, etc., etc., etc.; y también todos “somos” un poco psicópatas!

Para que no entres en pánico, ya que ante el término psicópata uno recuerda al asesino serial del estilo de de la zaga de películas del Dr. Hannibal Lecter, y teniendo en cuenta lo mencionado sobre los grados de intensidad de los signos para clasificar los diferentes trastornos psico-emocionales, debería advertirte que los rasgos que caracterizan la calificación de psicópata - seductor, inteligente, racional, equilibrado, sereno, narcisista, asertivo, y varias más que si deseas conocer te sugiero que visites la categorización que hace el Dr. Hervey Cleckley cliqueando sobre su nombre - podrán observarse en personas que no suelen utilizar máscaras que le impidan dar tarascones sino que, por el contrario, pasan totalmente desapercibidas como vos, yo, un amigo o amiga, tu vecino, tu jefe, tu madre o padre, tu marido o esposa, tus hijos, etc.; y sin embargo ser portadores de dichos signos y tener la capacidad de ejercer conductas psicopáticas de manera leve, alta, o altísima. En ese sentido, aunque la clasificación no sea válida, podemos encontrarnos desde “psicopatitas” a “psicopatones”!

¿Cómo esperamos que se comporte un psicópata?; psicopateándo. ¿A que llamamos psicopatear?, a desarrollar una conducta que, en pos de la cosmovisión e intereses personales del psicópata, involucra a un entorno significativo (compañeros de trabajo, la familia, pareja, hijos, médicos, policías, jueces, etc.) que se ve compelido a acceder, ocuparse y preocuparse por las conductas y deseos de dicha persona, movilizados por sentimientos de solidaridad, contención, culpa si no lo hacen, piedad, etc., y todo ello sin formular un explicito pedido de atención y colaboración por parte del psicópata, ni interesarse por la repercusión emocional que su comportamiento dejará en quienes se involucran.

En este “abanico” entonces, es factible compartir con personas como cualquiera de nosotros pero con la capacidad de cometer desde episodios sangrientos y atroces (que con cierta frecuencia ocupan las paginas policiales de los diarios), hasta con individuos que logran no ser multados por cruzar una bocacalle con señal en rojo dramatizando estar atravesando conmovedoras situaciones de vida, cuando en realidad, no les sucede absolutamente nada (diferenciándose del vulgar mentiroso por su convincente “actuación” y racional argumentación).

Son “conductas psicopáticas de la vida cotidiana” las de los alcoholistas, adictos a drogas, personas que generan peleas callejeras sin motivo, corredores de autos en calles urbanas, maridos golpeadores, mujeres (o varones) que se “victimizan” por todo lo que les sucede en la vida sin buscar soluciones, jefes que abusan de su jerarquía, un buen número de personas que se dedican a la carrera política, integrantes de gobiernos de facto (dictadores), y varias más.

- RECOMENDACIONES

Las repercusiones psico-emocionales de los comportamientos psicopáticos solo se logran cuando los psicópatas encuentran un "terreno fértil" para desarrollar sus psicopateadas, es decir, como “siempre hay un roto para un descocido”, éstos ejercen su “poder” en personas “picopateables”.

Quienes leyendo este escrito se identificasen desde el lugar de “victima” - en caso de no lograr poner en práctica el sabio dicho para estas ocasiones: “No te enganches…, Sánchez” -, mi recomendación es que busquen asistencia a fin de fortalecerse en su capacidad de poner límites (su asertividad - capítulo), que generalmente es el mayor déficit en las personas susceptibles a las psicopateadas y la mejor herramienta de defensa.

Y aquellos quienes se viesen reflejados como portadores de las características descriptas - aunque dudo que acepten que se trata de una problemática personal ya que para ellos (ellas) el mundo suele ser el responsable de sus infortunios - no quiero desaprovechar la oportunidad para aconsejarles que también soliciten ayuda psicoterapéutica, ya que dicho trastorno, en un grado leve o mediano, es factible de revertir.

- PARA TERMINAR.

Hace unos días una muy querida amiga me reenvía el correo electrónico recibido por otra amiga suya de parte del ex marido del cual se encuentra divorciada hace más de 3 años por motivos, según ella, de ser poseedor de una personalidad similar a la tratada que acabó por estropear el vínculo y motivar la separación. El hombre, que no se ha resignado a tal decisión, se hace presente casi en forma diaria por diferentes medios, entre ellos, los mail. El último - que es el que me envía mí amiga - viene con un texto donde le expresa su desaprobación por aquella determinación, el sufrimiento por el que él está atravesando, su deseo de retomar el lazo, etc.; y lo acompaña con el siguiente videoclip que me gustaría vieras.
Mi amiga me lo envió para que le de mi opinión; y yo voy a solicitar la tuya basada en la actitud descripta del ex marido y no en el análisis del video (cuyo guión también se las trae…jajaja) ni en la bonita canción titulada “Tu eres hermosa” (You're Beautiful) interpretada por James Blunt y subtitulada al español.



Cariños.
Ricardo Musso

sábado, 3 de septiembre de 2011

YA NO SÉ QUÉ HACER CONMIGO

- “Te digo algo Richard… - me llama Richard -, con esta «carta» me juego la última…”
- “¿Con qué carta? - le pregunté haciéndome “la sota” -
- “Con la terapia me refiero…; viniendo acá a verte, creo que ya no tengo más para hacer…, ya probé con todo!”
- “Epaaaa… ¿y de quién depende que esta «carta» sea la ganadora?..., ¿de mí, o de vos? - lo indagué para conocer su idea sobre una psicoterapia -
- “Naaaaaa, ya sé que depende de mí…; pero necesito que me ayudes…, que me orientes”
- “Ahaaa… - respiré aliviado - me gusta ese pensamiento... ¿Y qué debería suceder para que sientas que te estoy ayudando?”
- “Que sé yo…, que encuentre paz, que me tranquilice…, y no que este a diez mil por hora todo el tiempo!-
- “Bueno…, «paz» vas a encontrar en el cementerio. La vida nunca es un permanente «Ommmmmmmmmm». A veces es útil y beneficioso que funcionemos a diez mil por hora….” - le dije para bajar sus expectativas y saber si su «acelere» le era operativo o innecesario -
- “Sí…, seguro…, eso lo sé. Pero lo que me pasa es que no puedo parar…, no me doy un tiempo para mí…, un tiempo para relajarme…, estoy constantemente «chufff chufff chufff chufff». Y me doy cuenta que a veces es al pedo!” - se expresó muy gráficamente -
- “Eso es por ansiedad…” - así le califiqué sus sensaciones sin saber si me entendía -
- “Exacto…, eso me lo dijeron muchas veces…, que soy un tipo muy ansioso…, que no puedo parar…”
- “Te corrijo…, no digas «no puedo parar», mejor decí «no sé cómo parar»…” - le propuse para que comience a desterrar esa frase tan fatalista que es «no puedo» -
- “Ta´…., es verdad… ¿y vos me podes enseñar?..., porque te digo que a esta altura me siento como dice esa canción que se llama «Ya no sé qué hacer conmigo», ¿la conocés?”
- “No, no la conozco… Respecto de enseñarte a controlar tu ansiedad puedo intentarlo pero, como hablamos antes, depende de vos que sigas mis indicaciones. Si cumplís, puede que aprendas, si no cumplís, no”
- “Dale… ¿y cuándo empezamos?”
- “Precisamente en eso estaba pensando…. ¿Navegaste alguna vez por el lago?”
- “No”
- “¿Tenés temor al agua?”
- “No soy un experto nadador pero no, no le tengo miedo… ¿por qué?”
- “Porque quiero invitarte este sábado a salir a navegar en una pequeña embarcación que tengo…, si hay buen tiempo claro…”
- “¿Este sábado…?”
- “Si, este sábado” - le confirmé mientras notaba que se iba poniendo intranquilo -
- “Emmmm, pero los sábados yo abro el negocio Richard” - comenzó a excusarse -
- “¿Y tus empleados…, no lo pueden atender?”
- “Naaaaaaaaa…, poder pueden, pero no es lo mismo que esté yo” - afirmó mostrando una «creencia» típica de toda persona ansiosa: ser imprescindible -
- “¿A qué hora cerrás al medio día y abrís por la tarde?” - continúo acorralándolo –
- “Cierro a las 3 de la tarde y abro a las 8 de la noche…, pero puedo salir un rato antes y llegar un poco después porque los muchachos se encargan de los preparativos y la gente empieza a llegar a las 9”
- “Bien…, entonces podemos salir desde las 2 hasta la 8, y tenés tiempo de estar en el negocio a las 9…” - insistí -
- “Estemmmm…., bueno…., que sé yo…., te confirmo en estos días hasta el sábado, ¿si?”
- “Mirá Hernán…, un psicólogo de nombre Lacan dijo, metafóricamente, que la permanente búsqueda en las personas ansiosas por encontrar algo que los «colme», que les permita «frenar la máquina» y disfrutar del tiempo para uno mismo, del ocio, es la de alcanzar aquel estado que experimentaron durante su estadía en el útero materno, donde se sintieron plenos y que nada les faltaba. Pretender regresar a ese estado una vez que hemos nacido, es una ilusión, una utopía, una irracionalidad. Es necesario desarrollar un sentido de responsabilidad para forjarnos cierto grado de bienestar y seguridad; pero si a la vez no aprendemos a deleitarnos con momentos de esparcimiento…, «estamos en el horno»”
- “Aha…” - dijo no muy convencido -
- “No tengo dudas que en la salida que te propongo la vamos a pasar muy bien si logramos relajarnos ante el hecho de que solo estaremos disfrutando sin buscar nada súper extraordinario, pero además mi invitación forma parte de ese proceso de aprendizaje que me solicitaste para «parar», controlar tu ansiedad”
- “Bueno…, dale… me está gustando esto… - ríe más entusiasmado -
- “Listo…, preparate para el sábado que te paso a buscar por tu negocio, ¿si?”
- “Bárbaro…, te espero…, ah, y te voy a pasar una copia de ese tema musical que te comenté”
- “Buenísimo, así lo conozco y posiblemente me ayude a saber cómo te sentís…, nos vemos, chau Hernán”
- “Nos vemos…, chau Richard”
--------------------------------------
Si bien es cierto que existen personas con un mayor cúmulo de experiencias vitales que otras - y no me refiero a aquellas experiencias acumuladas por factores que lo ameritan, como los cambios de residencia por una imposición laboral, por ejemplo -, aquellos que han pasado su vida «brincando» de un lugar a otro, de una actividad a otra, o de una vivencia a otra, con el propósito de encontrar algo que los satisfaga y les de serenidad psico-emocional, lo han hecho impulsados por ese «motor» llamado ansiedad, y aunque forman parte de ese sector de población fuera de la media, con seguridad no lograron disfrutar de dichas experiencias.

La ansiedad es una emoción muy incómoda. Para algunos estudiosos se trataría de una característica intrínseca, constitucional, y para otros la «herencia» está en la repetición de modelos familiares.
Personalmente, pienso que es un estado emocional que depende de ambos factores; y si bien una persona con altos niveles de ansiedad difícilmente llegue a convertirse en un «agua de tanque», existen técnicas para lograr controlarla. Algunas de ellas están descriptas en el capítulo “¿QUERES UNA AYUDA PARA TUS MIEDOS?”, y otras las desarrollaré en otra publicación.

El diálogo inicial es un resumen del «trabajo» que realizamos Hernán y yo durante parte de los años 2009 y 2010 con el objetivo de que logre controlar sus altos niveles de ansiedad.
Si bien considero que fue un «hueso duro de roer» y dejó cierta insatisfacción de mí parte, sé que hoy se da «permisos» para disfrutar de varias actividades que antes no aceptaba por su obsesión con un próspero comercio de comidas que posee. Busca momentos para jugar fútbol, organizar eventos, y tiene un programa de radio donde hace comentarios y transmite temas de su músico preferido, Andrés Calamaro.

En estos días - ya no como paciente pero si como amigo – lo llamé y le solicité su autorización para esta publicación donde relataría parte de aquella experiencia terapéutica e ilustraría con un video que grabé en aquella salida a recorrer y pescar en el lago Lacar, se entusiasmó y no me manifestó inconveniente alguno.
Gracias Hernán !!!, un abrazo!.

El video, que es de abril del 2010, fue readaptado para este capítulo. Tiene como fondo musical aquel tema que me acercó Hernán, y con el que se sentía absolutamente identificado. Considero que no deberías perdértelo porque es imprescindible oír la letra de esa canción para dimensionar la insatisfacción emocional que experimentan las personas que sufren este tipo de trastornos.


NOTA: Quiero agradecer nuevamente a Graciela, amiga personal y asidua visitante y comentarista del blog, por su colaboración en la corrección de esta publicación. Besos Gra!

MÁS: Si te interesara tener el tema musical usado para el video, y que interpreta el "CUARTETO DE NOS", cliqueá sobre el título y descargalo a tu PC: YA NO SÉ QUÉ HACER CONMIGO. Si lo haces sobre LETRA DEL TEMA podés descargarla en un archivo de Word.

Cariños.
Ricardo Musso

martes, 12 de julio de 2011

NO ME AMA

Desde la creación de “Mis creencias para vos” creo que es la primera vez que no tengo la necesidad de escribir sobre lo que quiero exponer en el capítulo que publico.

Los lectores habitué del sitio entenderán el porque. Y para los que ingresan por primera vez les daré las referencias de los artículos en que he tratado los temas relacionados la motivación esencial de éste, que es la trama de la película que los invito a mirar.

En “AFIRMAR vs. DUDAR”; “A SUS MARCAS…, LISTO…” y El ABCDE diario PARA DESCRUBIR TUS CREENCIAS...”; abordé cuestiones sobre la propensión a extraer conclusiones arbitrarias de la realidad que nos toca vivir, especialmente en el plano afectivo (en el primero de ellos); “rumiar” - como ganado con el alimento - con esas ideas que en ocasiones nos sumergen en angustias o estados depresivos (en el segundo); y también una técnica llamada “ABC” de la Terapia Racional Emotiva Conductual, para lograr detectar esas ideas irracionales y cómo salir de ellas (en el último).

Claudia Sánchez, una amiga del ciberespacio, creadora del Blog “Cortitos” donde publica excelentes minificciones de su autoría, a través de Facebook me hizo conocer el video que es el impulso de esta publicación. Por ello, por pensar en mí, y por el afecto y respeto que nos une, es mi deseo dejar explícito mi agradecimiento para con ella, GRACIAS CLAUDIA!

El filme es un cortometraje argentino-uruguayo cuyo autor, Martín Piroyansky (Twitter: @martinpiro) tituló: “NO ME AMA” y que fue colocado en Vimeo por Santiago Capulos.

El insólito y divertido final es un claro ejemplo de cómo los lapsus linguae (errores al hablar) - de la conocida teoría de S. Freud - pueden jugar a nuestro favor cuando estamos sumergidos en situaciones como las descriptas en los artículos arriba mencionados.
No tengo nada más para agregar salvo que les sugiero no perdérselo, ya que de otra manera no tiene sentido haber leído esta publicación.


Cariños.
Ricardo Musso

miércoles, 12 de mayo de 2010

INCOMPLETUD Vs. COMPLETUD

- HECHOS QUE PARECIERAN CONFIRMAR UNA TEORÍA.

En casa….

- “Pero Lau…, ya van más de tres años….!” - expresa con cara de preocupación -.
- “Sí…, ya se… ¿y qué queres que haga?” - dice Laura al pasar, mientras toma, displicente, un sorbo de café -.
- “¿Cómo qué queres que haga Lau?.., que se yo…, pedí ayuda!” - le insiste con su inquietud -.
- “Ya lo hice Mar…, ya lo hice. Fui al ginecólogo…, me revisó de arriba abajo…, me pidió un montón de estudios que dieron todo bien…, hasta ese viagra para las mujeres tomé… ese flibanse no se cuanto…!” - relata enfáticamente -.
- “¿Y si consultas a un psicólogo?” - le propone Marcia -.
- “¿Psicólogo?...jajajaja, vos estas loca!. Si yo estoy bien así!” - manifiesta genuinamente sonriente -.
- “Pero….¿no tenés miedo que se busque a otra?” – hipotetiza buscando alguna reacción -.
- “Mirá…, si lo hace mejor. No es que no lo quiera, pero cuanto más tranquila me deje con ese tema…, mejor!” – responde convencida -.

En el consultorio…

- “Ya no se que hacer Ricardo…, hace más de tres años que no pasa nada…, y no quiero entrar en eso de la infidelidad, pero la verdad es que me parece que me voy a ir a la mierda!” - se manifiesta Roberto angustiado -.
- “Te entiendo…, pero ya te explique que nos sos el único hombre al que le pasa esto…” - le dije, por decirle algo -.
- “Sí…, ya me lo explicaste…, pero, ¿no se puede hacer nada?” - interroga una vez más -.
- “También te lo dije Roberto…, si ella no accede a una terapia, sola o en pareja, no…, lamentablemente no!. Tampoco la podés llevar a una consulta a «punta de pistola»” - me expresé una vez más -.

Nuevamente en casa…

- “Maaaaaaaa…, toy aburrido!!!” – irrumpe, e interrumpe Javiercito -.
- “Uyyyyyyyyyy…, poechito…, pera que mami ya se despide y va a jugar con vos. Y mejor ahora que estamos solitos antes que se despierte tu hermanita y que llegue papi!” - le responde Laura a la vez que gira su cabeza hacia Marcia-.
- “Bueno Mar…, te tengo que dejar…, Javi quiere jugar y esta solito y aburrido”.
- “Sos un «aparato» Laura…, un «aparato»…. Chau!.” - se despide Marcia -.

Nuevamente en el consultorio…

- “Ya estamos por terminar Roberto, seguiremos la semana que viene, pero quisiera preguntarte algo antes que te vayas…” – le dije para ir acabando la sesión-.
- “Si Ricardo… ¿qué?” - accedió solícito-.
- “¿No ha mejorado en nada la situación con Laura?” - inquirí-.
- “¿Mejorado?..., naaaaa. No se que pasa con Javier estas últimas noches que se despierta gritando como a las dos de la madrugada; Laura, salta de la cama como un resorte y se va a ver que le pasa, se acuesta en la de él y lo consuela, ¿y sabés que hace cuando el nene se calma y se vuelve a dormir?”
- “¿Qué hace?”
- “Se queda dormida ella también, y pasan la noche juntos….!!!!”
- Glup!!! - tragué – “bueno…., nos vemos entonces…” - y lo despedí pensando: que «aparato» esa mujer…, que «aparato»!.

- ACLARACIÓN

Me gustaría dejar en claro que lo que voy a exponer no es de mi autoría. Por ende, no me gustaría ser YO el objeto de las críticas, o “el muñeco para las cachetadas”, porque solo esbozaré - sencillamente - lo descrito por el conocidísimo “maestro” Sigmund Freud respecto de una característica en la evolución sexual de la mujer y el varón desde la más tierna infancia hasta la adolescencia, y que en la adultez, parece confirmarse en un gran porcentaje de féminas con la llegada del primer hijo.

Posiblemente, los Terapeutas Cognitivistas-Comportamentales, podríamos dar otra explicación del fenómeno si supiéramos qué tipo de autoverbalizaciones (pensamientos) se producen en los miembros de la pareja, pero lamentablemente, las que he oído - al estilo de los diálogos del inicio - solo se refieren a lo que cada integrante siente ante la situación, pero no explican porque se produce!.

A lo que me refiero entonces, es que no es una teoría propia, ni a la que suscriba, pero que, en ocasiones, no me ha quedado otra que “RENDIRME ANTE LA EVIDENCIA”.

- DESPEJANDO VARIABLES

Quedan excluidos de este escrito los casos de DISMINUCIÓN DE LA LIBIDO SEXUAL femenina que se producen durante el período de gestación de un hijo; los del puerperio y la lactancia que se agrupan en la llamada DEPRESIÓN POST-PARTO - y cuyas causas están muy bien expuestas por médicos ginecólogos, sexólogos, psicólogos y psiquiatras en publicaciones a lo largo y ancho de la Web -; como así también los de la recuperación que se necesita para reponerse de una CESÁREA o EPISIOTOMÍA; o los diagnósticos de DISFUNCIÓN DEL DESEO que describe la sexología; porque éste trastorno puede aparecer independientemente de la espera o la llegada de un niño.

- METIÉNDONOS EN TEMA

- “Si me mostrás te muestro” - dijo él -.
- “No…, vos primero” - lo intimó ella -.
- “Bueno…, pará… - mientras va bajando sus prendas inferiores - ¿ves?…, ahí tenés…” – muestra sin el pudor de una mente «no contaminada» -.
- “Uy… ¿qué es eso que tenés ahí?” - interroga con expresión de asombro -.
- “¿Qué cosa?” - intrigado -.
- “Eso que tenés colgando…!!!” - sin cambiar el gesto de sorpresa -.
- “¿Esto?... - tomándose el pene mientras ella asiente con la cabeza - el pito…!, ¿por?”.
- “Por nada…, después nos vemos…, chau” - pegando media vuelta y alejándose raudamente sin dale tiempo a él a reclamar su turno de comparación y satisfacción de curiosidad -.

Luego, ya en su casa...

- “Maaaaaaaaa…¿dónde estaaaaas?” - inquiere recorriendo con sus ojos los rincones de la casa -.
- “Acá…, en el lavaderooooo…” - se hace oír la madre -.
- “Ma…. - con voz agitada - estuve con Carlitos y nos mostramos las partes de abajo!”
- “¿Y?” - pregunta tratando de recomponer la respiración -.
- “Y…, que el tiene colgando una cosa que yo no tengo…, creo que lo llamó… «pito»!” - le narra con cierta ansiedad -.
- “Así es corazón…, los nenes tienen esa cosa que nosotros, las mujeres no tenemos…” - responde con cierta naturalidad.
- “Ahhh…, pero yo quiero uno!!!” - reclama como si se pudieran adquirir por ahí, quizás en algún shopping -.
- “Estemmmmm…” - balbucea la madre -.

Todo parece remontarse a aquella época en que es frecuente que los niños descubran las diferencias entre varones y mujeres comparando su anatomía genital.
Es en ese instante donde los pequeños toman conciencia de que lo “machitos” son poseedores de algo que las “hembritas” no tienen: UN PENE.

Parafraseando y sintetizando al máximo la teoría descripta por el creador del psicoanálisis, pasaré a mencionar sus puntos nodales.

En esta época - que el psicoanálisis denomina FASE FÁLICA - suceden una serie de acontecimientos acerca de la posesión o no del pene - tanto en los nenes como en las nenas - que no viene al caso profundizar. Sin embargo, pareciera ser que en la niña en particular, se despierta el deseo de poseer para sí ese miembro del que ella “carece”.
Se instala así una idea de “INCOMPLETUD” - para la teoría en marras, insisto – y se despierta el conocido popularmente sentimiento de: “ENVIDIA AL PENE”.

Esta formulación teórica ha sido muy resistida por las mujeres a nivel general; y las mismas psicoanalistas han publicado obras haciendo mención a que si la mujer “ENVIDIA EL PENE”, el varón “ENVIDIA EL ÚTERO” por su capacidad de portar al embrión en desarrollo (Karen Horney).

- REDONDEANDO “A BOCA DE JARRO”

Bien, la teoría psicoanalítica se va metiendo en una serie de “vericuetos” respecto de esta cuestión que – como mencioné arriba – no voy a profundizar. Pero esa idea de “INCOMPLETUD” no se soluciona a través del acceso al goce del pene masculino en el ejercicio de una sexualidad de mujer adulta. El pene solo sería un medio para alcanzar el VERDADERO y “REAL” PENE que pondría punto final a su “ENVIDIA” por la posesión de él; y que la COMPLETARÍA definitivamente: EL HIJO!.

Colette Soler, una psicoanalista, dice en su artículo “La maldición sobre el sexo”

“En la resolución de la falta por el lado de “el tener”, las mujeres se las arreglan de diversos modos con la nada, de modo tal, que la ecuación simbólica “pene igual niño”, ubica al hijo en lo único que tiene valor fálico para ella y a falta de poder apropiarse de otros bienes que el discurso de la época propone como sustitutos, se ven mujeres con muchos hijos como una de las formas de procurarse el tener.” (el pene - el falo; agregado por mí)

Quiero llamar la atención que entre estos párrafos, la autora expresa: “se ven mujeres con muchos hijos”. Es decir, no hace una GENERALIZACIÓN, o sea: NI SON TODAS LAS MUJERES, NI SON TODOS LOS HIJOS.

- PALABRAS FINALES

Aunque toda esta descripción pueda resultar humorística y anticuada, les aseguro que no lo es.
Los casos que he atendido no datan de años sino de apenas meses, y hace un par de días, conversando con una querida amiga sobre el proyecto de publicar este artículo, me comentó que una amiga esta atravesando exactamente esta realidad. Por ende, ni humorística, ni anticuada, las consecuencias de este tipo de casos, lo son en absoluto.

Por cierto que - dando crédito o no a la teoría – en ocasiones se observa que con la llegada del primer hijo (sobre todo si es del sexo opuesto), muchas mujeres dan por “cerrada” la etapa de actividad sexual en la pareja - y que venían manteniendo con normalidad antes de ello. Entendiendo por NORMALIDAD el hecho de que era una PRÁCTICA SATISFACTORIA PARA AMBOS EN LA RELACIÓN -.

Comienzan a establecer con ese hijo un tipo de vínculo que se denomina SIMBIÓTICO (indiferenciado), y la figura del hombre como “OBJETO DE DESEO SEXUAL” queda totalmente relegada.

Como mencioné en los comienzos, esta característica suele ser transitoria y esperable entorno al período del último tramo del embarazo y el comienzo del puerperio, pero las situaciones a las que me refiero (y me preocupan) suelen perdurar por años.

Estas circunstancias no solo suelen se perjudiciales para la pareja - porque acarrean reclamos, discusiones, infidelidades por parte del varón y también separaciones conyugales -, sino que también lo son para el hijo en cuestión.

Se trasforman en niños sumamente DEPENDIENTES DE LA MADRE; les cuesta la INTEGRACIÓN CON SUS PARES; acostumbrados a obtener la satisfacción de sus deseos por medio de quejas o llantos - a medida que maduran - emplean las mismas estrategias en otros contextos, y se sienten sumamente FRUSTRADOS SI SE LOS TRATA COMO A LOS DEMÁS. Y quizás lo más grave, es que en la adolescencia, cuando el despertar feromónico hace su aparición, les resulta prácticamente imposible establecer una RELACIÓN EXOGÁMICA. Si la llegaran a concretar - por sentirse atraídos por una joven de su edad -, experimentan sentimientos de CULPA por “TRAICIONAR” a la figura materna que le ha dedicado todo su tiempo y amor.

Lejos de querer alarmarlos - algunos casos de este tipo que me ha tocado tratar - concluyen con historias de vida realmente dramáticas.

Muchos jóvenes que han sido criados de esta manera, han ACABADO EN MANICOMIOS.
Esas mujeres que han renunciado a todo para dedicarse a un hijo con exclusividad (incluso su sexualidad) - que generalmente han quedado solas y “abandonadas” por su pareja que no logró encontrar “su lugar”-, si en la adultez ellos (los hijos) han decidido conformar su familia propia, no encontraron otro camino - para terminar con la angustia de separación que el hecho les produce - que SUICIDARSE.

Tomando la idea del prestigioso psicoanalista Jacques Lacan, y conjugándola con una expresión al estilo propio, afirmo:

“Si la mujer no logra levantar su mirada de la figura del hijo para volcarla hacia el hombre como objeto de deseo..., todo se va al «chenque»!(*)”

Muchos hijos agradecidos, le suelen escribir hermosos temas musicales a sus madres. Tal este el caso de Pappo (Rockero y Bluesero argentino) y su canción “Mi Vieja”, que te invito a escuchar.



REFERENCIAS:

- Freud Sigmund: “Tres ensayos para una Teoría Sexual” Obras Completas - Tomo II. -1905 – Ed: Biblioteca Nueva – Madrid, España.
- Karen Horney : “Neurosis y desarrollo humano” (1950). – Ed: Psique – Buenos Aires – Argentina.
- Lacan, J.: “La significación del falo”, en Escritos 2 - Ed. Siglo XXI - Buenos Aires 1987.

(*) Chenque: La palabra chenque es utilizada en la Patagonia, y en menor medida en la región pampeana para hacer referencias a las tumbas indígenas.

Cariños.
Ricardo Musso

sábado, 25 de julio de 2009

SER UN MARADONA

¿Por qué un proyecto, una meta o un objetivo, podría ser inalcanzable?
Sería injusto afirmarlo apriorísticamente, es decir, por lo menos hasta que la persona que se lo propuso, lo intente.

Claro está que si dijera que se propone tratar de salir volando, agitando sus brazos desde el cuarto piso de mi departamento, e intentar alcanzar el pino de la plaza que se encuentra a unos 50 metros, sería aconsejable desalentarlo (apriorísticamente); es más, se lo impediría!.

Parecerá exagerado, pero existen personas que se proponen metas similares al intento de vencer la “ley de gravedad” por sus propios medios, aunque sus proyectos aparentar muy razonables.
En honor a la verdad existe un solo factor que, inexorablemente, dirá sobre la viabilidad de un objetivo: LA REALIDAD.
Si embargo, en ocasiones, LA REALIDAD no es percibida por las personas como un aspecto que les demuestra la imposibilidad de lograr una meta por ser inviable, sino que es vivida como aquello que les obstaculiza alcanzarla.

Como este “libro” trata de temas psico-emocionales que nos pueden estar afectando, en este capítulo no me apartaré de ese objetivo, y mencionaré un proyecto, objetivo, plan o idea, que es muy factible que llegue a convertirse en inalcanzable; y por ende producir padecimientos psíquicos meritorios de atender: LA PERFECCIÓN.

- UTOPÍAS

Cuando escribí el artículo “CAMBIO 1 (II)”, traté las características de los llamados “Terribles Simplificadores”, o sea, aquellos que intentan la solución de un problema negándolo; lo que hoy voy a tratar es su contracara, y que los Teóricos del Cambio que son de mi agrado, denominan; “utópicos”; es decir, aquellos que aseveran que un problema tiene una solución, cuando no la tiene.
Y no la tiene porque lo que se percibe como solución a un problema es, en sí, lo que se denomina: una “utopía”!.

Aquí cabría otra pregunta: ¿Qué es una utopía?

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

utopía o utopia

1 - Proyecto, idea o sistema irrealizable en el momento en que se concibe o se plantea: “hoy por hoy, la igualdad social es una utopía.”

Me agrada esta definición porque nada dice de la eterna imposibilidad de alcanzar un propósito, sino de obcecarse en alcanzarlo, en el “MOMENTO EN QUE SE LO CONCIBE, O SE PLANTEA”.
Por otro lado, abundan los ejemplos de ideas, que en su momento fueron catalogadas como utópicas, y hoy son una realidad común, sobre todo en relación al desarrollo tecnológico y científico.

- SÍNDROME DE UTOPÍA

Ya que mis expectativas de PERFECCIONISMO no llegan al extremo de reconocer que, cuando otros escriben ideas con las que yo estoy consustanciado, y con las palabras que considero precisas para trasmitirlas, prefiero citarlos tal cual ellos lo han hecho, y no tomarme el trabajo de interpretarlos y exponer lo mismo con mis expresiones; eso haré con los autores que mencioné que, refiriéndose a las utopías, dicen en algunos de sus párrafos:

“El extremismo en la solución de problemas humanos parece darse con mayor frecuencia como resultado de la creencia que uno ha encontrado (o incluso puede encontrar) la solución última y absoluta. Una vez que uno abriga esa creencia, resulta lógico para él actualizar esta solución, y de hecho no sería fiel a sí mismo si no lo hiciese. El comportamiento resultante, al cual podemos designar como el SÍNDROME DE UTOPÍA, puede adoptar una de tres formas.” (Pág.-72)

“La primera puede designarse como `introyectiva´. Sus consecuencias son definibles más directamente como psiquiátricas, que como sociales, ya que son el resultado de un profundo y doloroso sentimiento de ineptitud personal para alcanzar el propio objetivo. Si este último es utópico, el mero hecho de plantearlo crea una situación en la que la inesaquibilidad del objetivo no es atribuida a su índole utópica, sino que más bien se hecha la culpa a la propia ineptitud: mi vida debería ser más rica y grata, pero estoy viviendo en la banalidad y el aburrimiento; debo tener sentimientos profundos e intensos, pero soy incapaz de despertarlos en mi mismo. Huida, retraimiento, depresión, quizás suicidio son consecuencias de tal estado de animo. Otras posibles consecuencias de esta forma del Síndrome de Utopía son alienación, divorcios y concepciones nihilistas del mundo; con frecuencia abuso del alcohol o de drogas, y las breves euforias que producen, van inevitablemente seguidas por el retorno a una realidad aún más fría y gris, retorno que hace más atractiva aún la `huída´existencial.” (Pág.-73)

“La segunda consecuencia del síndrome de utopía es mucho menos dramática e incluso puede tener cierto encanto. Su lema puede estar representado por el conocido aforismo de Roberto Luís Stevenson: `Es mejor viajar colmado de esperanzas que llegar a puerto´.” “La psicología de lo inalcanzable precisa de que cada cumplimiento actual sea experimentado como una pérdida o una profanación.” “Para el amante romántico que finalmente logra conquistar a la mujer hermosa, la realidad de su victoria es un pálido reflejo de lo que eran sus sueños. Geoge Bernard Shaw ha expresado es mismo pensamiento en términos más sarcásticos: `Existen dos grandes tragedias en la vida. Una de ellas consiste en no lograr lo que vuestro corazón desea. La otra consiste en lograrlo´.” (Pág.74-75)

Considero pertinente, en esta sección, recordar las palabras de Eduardo Galeano sobre la utopía: “Me acerco dos pasos y ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos, y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. A pesar de que camine, no la alcanzaré nunca. ¿Para qué sirve la utopía? Sirve para esto: para caminar.”

“La tercera variante del síndrome de utopía es esencialmente `proyectiva´, y su ingrediente básico es una actitud moralista rígida por parte del sujeto, que está convencido de haber encontrado la verdad y como tal convicción asume la responsabilidad de cambiar la realidad.” “Así pues, si mi vida no supone un estado permanente de arrobo extático, si no se ha cumplido aún el amor universal de todos por todos, si a pesar de mis ejercicios zen no he alcanzado aún el sátori, si continúo siendo incapaz de comunicarme de un modo profundo y expresivo con mi pareja, si el sexo es para mí una desilusionante y mediocre experiencia, un pálido reflejo de lo que describen los numerosos manuales acerca de la vida sexual, ello es culpa de mis padres, de la sociedad en último término, ya que sus leyes y limitaciones me han incapacitado y no aceptan concederme ni la simple libertad de realizarme” (Pág.75)

Otro aspecto, sobre el que creo importante reflexionar de lo que llaman SÍNDROME DE UTOPÍA están reflejados en los siguientes renglones:

“Pero también puede suceder que haya sujetos que consideren la AUSENCIA de una dificultad como un problema que requiere una acción correctora…” “Una fecunda matriz de `problemas´ de este tipo es, por ejemplo, el puritanismo (cuya regla fundamental ha sido humorísticamente descripta así: `puedes hacer cualquier cosa, siempre que no te produzca placer´). Aquí la premisa consiste en afirmar que la vida es dura, que exige constante sacrificio y todos los éxitos hay que pagarlos caros. Sobre esta base de la premisa, el surgir de un comportamiento desenvuelto y natural, de espontaneidad y de placer `inmerecido´, traído por una especie de suerte insospechada, es considerado como significado de la existencia de algo malo, o como presagio de la inminente venganza de los dioses.” (Pág.77)

- PERFECCIONÍSMO y PERFECCIONÍSMO

Dice Philip F. Rice en su libro “DESARROLLO HUMANO”, en una sección dedicada al PERFECCIONISMO:

“El deseo de alcanzar la excelencia es un atributo admirable; sin embargo, existe una diferencia entre el perfeccionismo normal y el neurótico. El perfeccionista normal deriva un sentido auténtico de placer del esfuerzo concienzudo, pero se siente en libertad de ser menos preciso si así se requiere. El perfeccionista neurótico persigue la excelencia hasta un extremo enfermizo. Sus normas están muy alejadas de su alcance o de lo razonable; se esfuerza incansablemente por metas imposibles y mide su propio valor en términos de la productividad y el logro. Está plagado por la autocrítica y al ser enfrentado con las acciones `imperfectas´ disminuye su propio valor. La insatisfacción recurrente y persistente consigo mismo deja al perfeccionista con un sentimiento inexorable de estrés. Siente temor y anticipa rechazo cuando juzga que es imperfecto; se muestra abiertamente defensivo ante las críticas y se enfurece cuando lo contradicen. Su conducta aleja a quienes muestran la desaprobación temida por el perfeccionista. Eso refuerza la creencia irracional de que tiene que ser perfecto para ser aceptado. El perfeccionismo evoluciona de las interacciones con padres perfeccionistas; en una búsqueda desesperada del amor y la aceptación de los padres los niños se esfuerzan por ser perfectos; cuando no lo logran se sienten terriblemente mal, lo que los atrapa en un esfuerzo compulsivo por evitar el fracaso. (Halgin y Leahy (1989)” (Pág.409)

- EJEMPLOS

¿Es que lo que estoy diciendo es que aspirar a hacer bien las cosas, esforzarse por ser exitoso, responsable, llevar una vida ordenada, es inútil o peligroso?.
NO!.
No estoy queriendo decir eso, sino que es conveniente tener en cuenta lo arriba mencionado, para las aspiraciones de PERFECCIÓN, a riego de sumergirse en esos estados psico-emocionales.

En ocasiones, estas metas emergen en el sujeto por “imitación” de los modelos significativos del entorno, con características de perfección. Otras veces, directamente por el propósito de esas personas significativas en la vida de las personas, para que éstas lo alcancen.
La meta de PERFECCIÓN puede estar dirigida a diferentes aspectos de la vida social: el trabajo, la literatura, la pintura, el dinero, etc.; sin embargo, es muy común observar estas búsquedas en el ámbito del deporte; y es el que tomaré para dar unos ejemplos.

- Donde vivo, en la ciudad de San Martín de los Andes, cerca de la cordillera andina en la patagonia Argentina, existe un centro de esquí internacionalmente conocido, y que llaman CHAPELCO.
Allí practica el deporte de esquí tanto el turista como por el lugareño, en su estilo clásico (sobre dos tablas angostas), o en el llamado Snowboard (sobre una sola tabla ancha) .
Adquirir la habilidad para ser un buen esquiador implica esfuerzo, concentración y entrenamiento que además, para quienes tienen el poder adquisitivo de soportarlo, no solo se limita a la temporada local de abundancia de nieve, sino que cuando llega el verano, los aspirantes a mejorar sus habilidades, viajan a los centros del exterior donde en ese momento allí es invierno, y de esta forma, pueden continuar su practica casi sin interrupción.
No es un deporte de mi agrado aunque lo he practicado en los primeros años de mi asentamiento en esta ciudad, pero en muchas ocasiones, en “temporada”, concurro a ese centro a ver la nieve y observar a los esquiadores deslizarse sobre ella.
No es extraño observar que los esquiadores que aspiran a lograr un buen dominio de las tablas, se pasen horas y horas, practicando las diferentes técnicas para lograrlo.

Un aspecto que sí me resultó impactante, en ocasiones de celebrarse competencias en este deporte, son los estados anímicos de aquellos que no alcanzan la meta en primer lugar. Revolear las tablas por los aires, gritar, llorar, tirase sobre la nieve cubriéndose la cabeza de manera angustiante, etc., son las reacciones más frecuentes.

Cuando las carreras son entre niños, o jóvenes; he visto la reacción de los padres de los contendientes cuando éstos han arribado a la llegada en segunda o tercera posición: zamarreos, gritos, insultos, descalificaciones, que, lógicamente, generaban temor, llanto y angustia en los pequeños.

- Rafael Nadal es un tenista que ha alcanzado “la punta” en este deporte. En la Web encontré un sitio que trata sobre toda su historia deportiva. La página pertenece a lavozdigital.es y en su título principal reza: “Rafael Nadal – el killer de las pistas de tenis”.

Entre sus publicaciones se mencionan, resultados deportivos, anécdotas, reportajes, frases de familiares y del mismo jugador.
Me gustaría compartir con ustedes algunas de ellas.

De algunos reportajes

- “Para Rafael Nadal existen palabras que no significan lo mismo que para el resto. “Casa”, por ejemplo. Cuando este tenista, el número uno del mundo, pronuncia “casa”, no habla de ese lugar donde cada noche van a parar los huesos de cualquiera. Cuando Rafael Nadal lo entona, habla de un sueño al que puede acceder muy pocos días al año.”
- “Rafael Nadal ha comentado cuáles han sido las verdaderas claves de su éxito a lo largo de todo el año. El manacorí asegura que la disciplina, el trabajo y el afán de superación fueron imprescindibles en su evolución tenística y que gracias a ellas, el tenista acabará el curso como número dos del mundo.”
- “En esa necesidad de procurarle un entorno natural se han empeñado sobre todo sus padres, sus abuelos y su tío Toni, un auténtico ascendente deportivo, el hombre y el gurú encargado de ponerle los pies en el suelo cada día cuando le dice: “No te creas que por golpear una pelota y pasar la red eres mejor que los demás”.
- Cosas de las que se priva, pero que no lo frustran. “Soy muy feliz con lo que hago. Un privilegiado. Me dedico a lo que quiero.” Para retomar una vida que quedó estacionada cuando dejó el colegio en cuarto año del secundario, no hay prisa. “A estudiar seguro que no volveré”, comenta Nadal. “Veo mi vida dedicada siempre al deporte”, asegura.

Frases propias

- “Las claves de mi evolución han sido la disciplina, trabajo y la ilusión de superarme que es lo que me han inculcado desde pequeño.”
- “Al fin y al cabo, el tenis no es más que eso, un juego.”
- “Al salir a la pista, soy muy consciente de que sólo pueden ocurrir dos cosas: que gane o que pierda”
- “¿Solo? ¿Me gusta estar solo?”
- “No sé cuánto tiempo me hubiese costado recuperarme de otra derrota en Wimbledon.”
- “…si no te motivas para el Roland Garros, no te motivas para nada en la vida.”

- PARA TERMINAR

Pareciera que estar en conformidad con uno mismo no depende de alcanzar aquellos lugares que la sociedad pondera como meritorios, sino de una percepción subjetiva de aceptación de la persona tal cual es, y lo que ha logrado en la vida. Alcanzar la excelencia en el trabajo, el dinero, las relaciones de pareja, en un deporte, una rama del arte, de una profesión, incuso un hobbie puede ser una meta utópica si esa característica de subjetividad se pierde de vista, no se tiene en cuenta, o se toman otros modelos como aspiración de deseo.

Este no es un sitio que trate temas deportivos. Por ende el título de este artículo “SER UN MARADONA”, solo debe ser interpretado como una metáfora de una persona que alcanzó, en su metié, el fútbol, una indiscutible excelencia. Para muchos fue, en este deporte, el “número uno” de todos los tiempos (el “as”) y también uno de los personajes más conocidos en el mundo - lo hayan visto o no jugar -. Creo que hasta un yogui en la India, que salga de su letargo, si le mencionan la palabra Maradona, casi con seguridad que la habrá oído.

No lo he tomado como ejemplo a seguir para un proyecto personal de nadie, ni en su estilo de vida, ni en el deportivo. Todo lo contrario, como aspiración propia a alcanzar el PERFECCIONÍSMO que él logro con el dominio de la pelota, puede convertirse en una exigencia utópica, y por ende frustrante.
Si bien desconozco si su vida personal ha sido para bien o para mal de él y su entorno; pareciera que pudo conjugar el aspecto de la PERFECCIÓN, con el disfrute en el juego mismo del fútbol, y en otros aspectos de su existencia, sin embargo impresiona que ello no fue suficiente para evitar que cayera en padecimientos como los descriptos en la primera de la formas del SÍNDROME DE UTOPÍAS.

No quisiera que se interpretara que adhiero al aforismo: “Lo que Natura non da, Salamanca non presta”; y que cualquiera de los lectores de este capítulo no pueda llegar a SER UN MARADONA (por lo menos en lo que sea de su interés).
Sin embargo, prefiero las frases:

“Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.

Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos.

Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles
.”

Bertolt Brecht

Y las prefiero porque ser un “LUCHADOR”, para mí, no necesariamente denota ser PERFECTO; SER UN MARADONA.

El video que preparé para este capítulo fue confeccionado con el de gialupa que figura en Youtube llamado: “Maradona: England vs. Argentina - México 1986”, y una escena del show del Cirque Du Soleil de nombre “Dralion”.
Dos ejemplos, a mi gusto, de PERFECCION en el manejo de la pelota, aunque en contextos diferentes.
Espero que lo disfrutes!



Bibliografía y Referencias

-
Paul Watzlawick y col. - “CAMBIO” – Ed: Herder – Barcelona – 1982
- F. Philip Rice – “DESARROLLO HUMANO – Estudio del ciclo vital” – Ed: Pearson Educación
- Videos Youtube
- Google buscador e imágenes
- Experiencias profesionales.

Cariños!
Ricardo Musso

domingo, 19 de julio de 2009

ALERTA TSUNAMI...!!!

- ACLARANDO TÉRMINOS

Antes de entrar en tema quisiera exponer algunas definiciones, y elucidar conceptos que utilizaré.

Tsunami (definición y descripción)

“Un TSUNAMI (del japonés TSU: puerto o bahía, NAMI: ola) es una ola o serie de olas que se producen en una masa de agua al ser empujada violentamente por una fuerza que la desplaza verticalmente. Este término fue adoptado en un congreso de 1963. Terremotos, volcanes, meteoritos, derrumbes costeros o subterráneos e incluso explosiones de gran magnitud pueden generar un TSUNAMI.”
En este contexto, el término “Tsunami”, será utilizado como metáfora de ciertas conductas que se suelen observar en las personas. El paso previo a un “Tsunami” es el que pasaré a mencionar.

- Cuando observamos que una persona comienza (por un trivial motivo, y a veces sin él) a “montar en cólera”, “desatar” su ira, iniciar un proceso de enojo desproporcionado; generando la percepción que se esta produciendo un descontrol de sus impulsos irrefrenable; se suele usar una expresión popular: “SE LE SOLTÓ LA CADENA!”.
Otras variantes son: “SE LE DISPARARON LOS CONEJOS!” o; “SE LE SALTÓ LA TÉRMICA!”


- DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

En medicina (y también en psicología y psiquiatría) se mencionan los diagnósticos diferenciales para aclarar, con especificidad, a qué tipo de problemática se esta refiriendo el profesional, y que no se confunda con otras similares.

1 - Cuando digo: “SE LE SALTÓ LA CADENA” (en el artículo); no estoy haciendo referencia a esas situaciones en que, por ejemplo, uno observa que, con el aparentemente motivo de haber tenido un “roce” entre vehículos; sus conductores (varones o mujeres), desciende y comienzan con una discusión que va “subiendo de tono”, y que puede llegar a insultos y golpes de puño (“Tsunami”) que no se detiene hasta el agotamiento; o porque algún transeúnte interviene y les “canta un break” (“separarse”, en boxeo).
Si bien es pertinente el uso de: “SE LE SOLTÓ LA CADENA”; en estos casos, se les “SOLTARON A AMBOS”, y el “Tsunami” es doble y contrapuesto, por lo general, de breve duración.

2 - Tampoco me refiero a los llamados, corrientemente, casos de “GOLPEADORES” (cuyas estadísticas parecen indicar que los hay más del género masculino, que del femenino, aunque también existen).

Éstos se observan, casi siempre, en el ámbito de un dueto intrafamiliar (uno de los miembros de la pareja; hijos hacia padres ancianos; madres o padres hacia hijos pequeños; etc.), y rara vez fuera de ella.
También están descriptos los “golpeadores” psicológicos (“azotando” por medio de denigraciones, descalificaciones, insultos, etc.).
En los casos de golpeadores (varones o mujeres), se suele observar que estos episodios se desencadenan, con más facilidad, cuando han consumido alguna sustancia desinhibidora de las conductas (alcohol, u otras drogas).
Son similares al desenfreno de los impulsos que mencioné en el caso de los conductores, y que puede alcanzar el maltrato físico hacía uno de los miembros que, generalmente, no atina a una actitud de contra-ataque, y solo intenta protegerse. Pero tampoco son sinónimo de lo que describiré.

- ESPECIFICANDO

Muchas veces, para especificar lo que alguien está queriendo decir, nada mejor que un buen ejemplo!.

Contexto: Ágape debido al décimo cumpleaños del hijo del medio de la familia; 22 invitados; 10 adultos entre los padres, familia cercana y 3 madres de amiguitos de la escuela del “cumpleañero”. Todos sentados a la mesa, “palabra va; palabra viene”.
Se aproxima el meteoro con la torta en mano!

- “Ay amor…, te dije a las 3 de la tarde…, jijajija!”
- “Uy..., es cierto. Bueno…, pero faltan cinco minutos para las tres…!”

Impactó el meteoro…!.

- “Si…ya veo…, pero te dije a las tres, y no a las tres menos cinco minutos….¿no?”
- “Estem… si, es cierto… ¿Qué hago?..., ¿la llevo de nuevo?”
- “Naaaaaaaaaa………dejá…..ya estaaaaaaá……., la trajiste ¿no?.......bueno, ahora dejala!!!!”

Comienza a “SOLTARSE LA CADENA”…!

- “Bueno… no te pongas así…, la llevo y después la traigo, y ya está!!!”
- “Nooooooooo, ese no es el problema. El problema es que NUNCA ME ESCUCHAS LO QUE TE DIGO…!!!”

Se viene, se viene…, se viene la ola!!!

- “SIEMPRE HACES LO MISMOOOOOOOOO…, LO QUE SE TE “CANTAAAAAA”…, YA ARRUINASTE TODO!!!!!!!!”

Tsunami…!!!
- “¿Y AHORA QUEEEEÉ?..., ¿QUÉ MIRÁS CON ESA CARA…, ESTO ASI NO VA MASSSSSSS…, MEJOR….., MIRÁ…, MEJOR ME VOY YA MISMOOOOOOOOOOOOO !!!”

Splammmmm! (portazo)

Por lo general, en un contexto público, estos “Tsunamis” terminan “abortando”, aunque luego se corre el riesgo que reaparezcan en otro sitio. Este, fue uno de corta duración, pero algunos suelen prolongarse por varios minutos.

- CASUÍSTICA y EJEMPLOS.

El número de casos tratados por mí, quizás no sea muy importante debido a que trabajo en una pequeña ciudad; sin embargo - en estos casi 35 años de ejercicio de mi profesión -, han sido suficientes como para categorizarlos en forma especial, y no confundirlos con otros motivos de consulta.

Si bien es cierto que la mayoría han sido propios del género femenino, también he observado casos en el opuesto.

Rastreando este tipo de conductas en la historia de las personas; me han relatado episodios que - con las características particulares de una edad determinada - bien podrían calificarse como episodios de “Mini-Tsunamis”.

- “De niña, recuerdo que mi mamá me llevaba a una panadería cerca de casa, en la que había un enoooorme mostrador, con una gran vitrina que exponía las facturas y masitas. Cuando ella se distraía, yo me metía debajo del mueble, bien extendida en el piso porque el espacio para pasar era mínimo…jajaja!. A la hora de irnos, mi madre me llamaba y yo no respondía. Ellos ya sabían dónde estaba porque por lo general hacía lo mismo cuando se descuidaban…, había que llamar a gente de la calle para que viniera a ayudar a correr el semejante mostrador, porque yo no salía, y ellos no llegaban a agarrarme de ninguna forma porque además era muy ancho!!!”
- “De niño, me encantaba subirme a los árboles. En varias oportunidades, cuando me venían a buscar de casa porque ya era “hora de entrar”; yo trepaba lo más alto que podía; ni con la escalera que teníamos alcanzaban a donde llegaba…jajaja!. Se pasaban más de un hora pidiéndome que bajara…!. Hasta que no me venían a descenderme los bomberos, yo me reía, pero “minga” de bajar!...jajaja”.

No tengo intenciones de sembrar PANICO en padres que puedan haber vivido episodios de estas características, suponiendo que se tratan de futuros “Tsunamístas”, ya que también pueden deberse a los conocidos “juegos de niños”. Si embargo, para hacer una correcta diferenciación, les aconsejo tratar de detectar lo que abajo relataré que me manifestó una paciente, sobre las posteriores sensaciones y sentimientos “post-tsunamis”.

- POSIBLES ORÍGENES.

He leído artículos que mencionan ALTERACIONES DEL HUMOR en la mujer en torno al momento de su menstruación; y otros que se refieren a cambios hormonales en el varón que podrían equipararse a un “ciclo menstrual” . Se producen, en este último, por lapsos de entre 45 a 50 días.

Nada de esto esta científicamente comprobado (por lo menos en relación a lo que estoy describiendo, y debido a que se observa en algunos sujetos, y en otros, no) y, por otro lado, los ejemplos arriba expuestos, pueden ser considerados como previos a cualquier etapa de menarca o ciclos menstruales (ni femeninos, ni masculinos). Además suelen mantenerse - ese tipo de comportamientos - más allá del período fértil de la mujer, es decir, durante y después de la menopausia; o de la llamada andropausia en el varón.

Las explicaciones de su origen, exclusivamente psicológicas, son múltiples, como múltiples son las teorías existentes.
En reiteradas ocasiones expliqué que los terapeutas cognitivo-comportamentales nos basamos en teorías que se sustentan en las llamadas “correlaciones empíricas” (toco y me quemo, aprendo que eso me puede producir dolor; toco y no me quemo aprendo que eso puede no producirme dolor); y no nos hacemos preguntas sobre el “por qué de las conductas”, o el “para qué”, solamente “cómo (o qué hago) las extingo, modifico o minimizo”.

- QUÉ HACER ANTE UN “TSUNAMI”.

En marinería, cuando un buque tiene un accidente y corre riesgos de inundarse y hundirse, hay “una voz” que suele ser: “HACEMOS AGUAAAA!!!!”; generalmente sigue otra que reza: “QUE NO CUNDA EL PÁNICO…!” y a posteriori: “MUJERES Y NIÑOS PRIMERO!!!”.

Ante episodios como los que describí - de manera similar a un hundimiento - puede decirse: “ALERTA…TSUNAMI!!!”; luego: “QUE NO CUNDA EL PÁNICO…!” y por último: “SÁLVESE QUIEN PUEDA!!!”.

Intentar detener un “Tsunami” puede resultar totalmente infructuoso, y además, riesgoso.

Arriba mencioné lo que me comentaba una paciente, con esas características, hace unos días, y me decía: “Cuando empiezo siento que no puedo parar…, y lo que más rabia me da, es que en algún momento me doy cuenta que “metí la pata”, y en vez de detenerme, me digo “ya que la metí, la voy a meter hasta el cuadríl”. Luego tengo la sensación de “volver del más allá”; termino agotada como si me hubiese pasado el día acarreando bolsas, angustiada, y con sentimiento de culpa hasta más no poder!”

La característica del sentimiento de culpa descartaría también las llamadas “psicopatías”, que son conductas que involucran al entorno cercano, por lo estrepitosas o movilizadoras, pero de las que no quedan sentimiento alguno de culpabilidad, sino más bien se mantiene una “justificación” de que fueron promovidas por factores externos.

Bien, depende el contexto, sugiero las siguientes actitudes:

- Si sos un/a portador/a de características “Tsunamístas”, sé que es muy difícil pedirte un auto-control (no te sientas mal por ello!), las técnicas en el capítulo “A SUS MARCAS…, LISTO…”, o en el de “OBSESIONES…”, pueden resultarte de utilidad; de todos modos te recomiendo leer lo que sigue, e intentar aceptar, sin oposición, las sugerencias indicadas a los que “están en la playa”.

- Si compartís tu vida con un/a “Tsunamísta”, te recomiendo:

1 - Si se produce ante un número importante de personas, es aconsejable esperar un tiempo (mejor en silencio, y sin “hacer caritas”) esperando que el “Tsunami” se detenga solo, y se retire; de no, mantener el silencio (insisto: ¡Ojo con las “caritas”!).

2 - Si es en un contexto de intimidad (en la pareja, entre hermanos, o cualquier variable de intimidad); si el “Tsunami” no se detiene, lo aconsejable es: serenamente, explicar que uno se va a retirar (el que esta en “la costa” y observando que se forma la “ola”), va a salir a caminar un rato, a tomar un café o una gaseosa y que en una hora volverá (si esta fresco afuera, y da tiempo, tratar de tomar un abrigo). No detenerse ante el ímpetu del Tsunami que puede reclamar la presencia, e intentar impedir el “abandono de la playa”; entonces, volver a explicar - serenamente, insisto -, lo mismo que mencioné, y abandonar “la ribera”.
3 - Jamás…, JAMÁS…, JAMÁS ENFRENTAR UN TSUNAMI!!!.

Te invito a mirar el siguiente video que confeccioné como ilustración del tema. Está basado en escenas de la película: “Un Novio para mi Mujer” -Argentina (2008)-; y sus actores principales son: Adrián Suar; Valeria Bertuccelli y Gabriel Goity.










Para Argentina:


REFERENCIAS

- Reflexiones profesionales propias.
- Wikipedia definiciones y descripciones.
- Imágenes buscador Google.
- Videos Youtube.

Cariños.
Ricardo Musso