Recordando a Gregorio Marañón - Médico, científico, historiador, escritor y pensador español (1887-1960) -, en su conocida frase: “No hay enfermedades, sino enfermos”; yo diría: “No hay adicciones, sino adictos”.En los capítulos “¿NECESITAS DESENAMORARTE?”; “A SUS MARCAS…, LISTO…”; “OBSESIONES…” y “SER UN MARADONA”; me referí a las características de las personas que se pasan buena parte del día “rumiando” con ideas, y que les resulta muy dificultoso detener esos pensamientos.
Específicamente en el de “OBSESIONES…”, los califiqué como verdaderos
“YONKIES” de los pensamientos; y expliqué que si bien ese término se reserva para los consumidores de drogas (llamadas “ilegales”), las características de una personalidad adictiva no se define por lo que consume, lo que piensa, o lo que hace; sino porque CUANDO COMIENZA CON UNA ACCIÓN, NO SE PUEDE DETENER; por ello, da lo mismo que sean drogas, como también pensamientos, hobbies, el trabajo formal, el juego (en casinos o en video-games) , etc.Si embargo, en este capítulo, me referiré, específicamente, a las adicciones a sustancias tóxicas.
Más no las enumeraré ni haré una descripción de sus componentes químicos y propiedades adictivas, así como tampoco el tipo de afección que producen en el organismo, ya que la Web es muy completa en ese tipo de información.
- ¿POR QUÉ ESTE TÍTULO EN EL CAPÍTULO?
Si te vas a “horrorizar” por lo que voy a escribir; o pensar: ¿Cómo puede ser que a este hombre le pasen estas cosas teniendo un título de psicólogo?; te diría…; bueno, mejor no te digo nada para no ofender tu capacidad de entendimiento!..., pero igual te lo voy a decir!.
Respondiendo entonces a la pregunta de este apartado: ¡PORQUE YO TAMBIÉN SOY UN ADICTO!.Es decir, lamentablemente poseo una personalidad adictiva!; porque cuando “encaro” algo (una actividad), lo hago en forma obsesiva (invierto mucho tiempo en pensar en ella), y cuando “arranco” (comienzo con ella)…, “no puedo parar!” (no logro fijarme horarios para su dedicación).
Tuve, tengo, y posiblemente tendré, muchas adicciones en mi vida, que no voy enumerar, porque esta publicación sería inacabable, así que solo mencionaré un par de ellas. Casi todas, en el “estilo” con que me involucro en mis proyectos, y una, que a estas alturas no solo me ha generado una dependencia psíquica, sino también física: TABAQUISMO.
- De chico, 8 o 9 años, me entusiasmé con la cría de peces, y me interioricé en la de una variedad que se llama Beta. Son muy vistosos y tienen un sistema de reproducción muy particular. Me armé
todo un equipo de peceras, y un macho que podía “atender” hasta 5 hembras, que distribuí en pequeños recipientes, separados unos de otros, y que solo se juntaban para el momento de apareo.La crianza de esos peces, para mí, no consistía solamente en tirarles unas “escamitas” de alimento y mirarlos de vez en cuando. Implicó pasarme horas y horas mirando sus movimientos, y los comportamientos que tenían durante la etapa de celo; hasta que mi madre prácticamente me “arrancaba” del lugar.
- Cuando “se me dio” por la cría de canarios, no tuve una “parejita” de esas hermosas avecillas, llegué a acumular 40 jaulas con un par en cada una. Les dejaba los hilos de arpillera para que armaran sus nidos, y cuando las madres no alimentaban sus nidadas, les rallaba manzana o zanahoria y, con un pequeño palillo, le daba de comer en la boca (yo…, no la madre!).
- En la adolescencia comencé a probar el vino y los cigarrillos. Me gustaba tomar, pero no llegué a convertirme en un alcoholista.Hace unos años, cuando tuve un problema de salud, el médico me aconsejó no tomar nada que contuviera alcohol, y lo dejé sin problemas, no he vuelto a ingerir ese tipo de bebidas, y no las extraño. Pero el cigarro…ayyy mamita!!!; es el día de hoy - desde mis 15 años - que lo sigo consumiendo y aún no tomo la decisión de abandonarlo. Soy conciente de mi adicción y de que el día que decida dejarlo, necesitaré de ayuda médica (que hoy hay buenos tratamientos para lograrlo).
¿Por qué no me decido a hacerlo a pesar de ser conciente de mi adicción?.
Porque NOSOTROS, LOS ADICTOS, tenemos pensamientos NECIOS, IRRACIONALES, OMNIPOTENTES - para decirlo en “criollo” -; porque somos unos BOLUDOS, unos GILIPOLLAS!!!.
Por otro lado, aunque no somos mentirosos en esencia; respecto de nuestras adicciones, siempre mentimos!.
- “De dónde venís?”
- “Ah..., estuve en lo de un amigo!” - (MENTIRA: “Estuve en el Casino!”)
¿Cómo puede ser que teniendo yo una adicción pueda ayudar a alguien a controlar la suya?.
Porque soy conciente de todas estas cosas (a pesar de no estar exento), y conozco las técnicas que se deberían implementar para controlarlas (que no voy a describir ya que varias las traté en los capítulos arriba mencionados).
- UN DATITO SOBRE CONSUMOS
Durante la época en que trabajé para Salud Pública en la provincia de Neuquén, Argentina -
aproximadamente para el año 1986 -; con un médico clínico (que no nombro porque no me contacté para que me autorice a hacerlo) del hospital “Dr. Ramón Carrillo” en que nos desempeñábamos profesionalmente, decidimos realizar un estudio estadístico sobre “Causas de Interacción”.El trabajo consistió en llevar un registro - durante 6 meses - de los diagnósticos que se asentaban en las Historias Clínicas de las personas a las que se les indicaba internarse. Tomamos edades de ambos sexos entre los 18 a 60 y mas años, y descartamos las internaciones del sector de obstetricia (embarazadas en trabajo de parto, pos-parturientas con cesáreas, etc.).
Los datos los volcábamos a un programa que yo había confeccionado en mi primera Commodore 147 (ufff…, no burlas por favor!).
Recuerdo que cuando finalizamos el informe, lo entregamos a la Subsecretaría de Salud de la Provincia, pero no tengo idea dónde fue a parar!.
Cuando se registra en una Historia Clínica el motivo (diagnóstico) por el cual una persona se encuentra internada, existen dos ítems, “Diagnostico Primario”, y “Diagnóstico Secundario”. El primero se refiere al problema que motivó la internación (por ejemplo: Neumonía) y el segundo a algún trastorno más antiguo que ese paciente posee (por ejemplo: Enfisema Pulmonar).
Por aquellas épocas no había costumbre (conciencia) de registrar, como causa de internación (ni primaria, ni secundaria) el ACOHOLISMO o CONSUMO EXCESIVO DE ALCOHOL.

Es cierto que es raro que la primera causa de internación sea el ALCOHOLISMO, porque ese diagnóstico es de una noción epidemiológica muy vaga. Por ejemplo, si se interna a una persona en estado de embriaguez encontrada en la calle, quizás se registre como diagnóstico primario: “ENCEFALITIS AGUDA”, y no “ALCOHOLISMO”, o si una persona se accidentó con su vehículo, y fue a parar inconciente a un hospital, se anote: “TRAUMATISMO DE CRANEO POR ACCIDENTE AUTOMOVILÍSTICO”; aunque la real causa del accidente haya sido que el hombre estaba “borracho como una cuba”!.
Luego de un “trabajito de hormigas” - que habíamos realizado por esos años un grupo de médicos y yo -, se había comenzado a registrar el ALCOHOLISMO como causa de internación.
Bien, para sintetizar, pasado ese lapso de seis meses, realizamos las estadísticas, y nos dio como resultado que los diagnósticos primarios de causas de internación fueron, en primer lugar: TRASTORNOS DE VÍAS RESPIRATORIA; en segundo: ENFERMEDADES CARDIO-VASCULARES, y en tercer lugar: ALCOHOLISMO. Sin embargo, cuando tomamos en cuenta los diagnósticos secundarios, el mayor porcentaje de motivos fue, el ALCOHOLISMO.
Otros datos que recuerdo son, que el promedio de días de internación para los diagnósticos de alcoholismo eran de 7 días, y que el 20% de esos pacientes, con esos diagnósticos, eran mujeres.
En la actualidad se calcula que los COSTOS DE INTERACCIÓN HOSPITALARIA EN ARGENTINA varían de entre los $ 200 a $ 1000 por día. Es decir que una internación por alcoholismo - que como mencioné era en promedio de 7 días -, tiene un costo de entre $ 1400 a $ 7000 (U$S 362 a U$S 1814) por paciente, y por cada período de internación (algunos que tienen fuertes recaídas se internan más de dos veces por mes).
Las cosas, en este aspecto, pareciera que no han mejorado en estos años, sino lo contrario, como reza este artículo: “Hablando de pandemias………”
- ¿QUÉ ESTOY QUERIENDO DECIR?
Que NOS DEJEMOS DE JODER!!!; y que seamos conscientes que con las expresiones: “ay las drogas…; ay las drogas!!!, ¿cómo puede ser que los gobiernos no detengan y encarcelen a los narcotraficantes, que destruyen las mentes de nuestros niños, adolescentes y adultos?...;son unos irresponsables…, no hay que volver a votarlos!!!”; estamos “tirando la pelota a la tribuna”.
En primer lugar, la droga por excelencia - en cualquier parte del mudo y cualquier sistema de gobierno: democrático o dictatorial; capitalista o socialista - es EL ALCOHOL - que se adquiere en cualquier lugar -; y en segundo lugar, la que nos receta nuestros médicos de cabecera cada vez que estamos un poco “nerviositos”; LOS PSICOFÁRMACOS; son, ambas, las que más estragos producen entre las personas con personalidades adictivas.
No va a ser motivo de análisis de este artículo; pero demás está decir por qué no están penalizadas: porque constituyen FABULOSOS NEGOCIOSpara los bodegueros y laboratorios farmacológicos. Y las otras - por las que nos “rasgamos las vestiduras” -, TAMBIÉN LO SON, y no solo para los narcotraficantes, sino además para muchos otros “respetables señores”!.De cualquier forma, queda por resolver el dilema de si se deberían PROHIBIR por el hecho que existan ADICTOS, o personalidades con características adictivas!.
- ADICTOS Y SUS FILOSOFIAS
- En la década de los 70, mi padre, me obsequió un libro que se llamó “Las enseñazas de Don Juan”.
Estaba escrito por un antropólogo de nombre Carlos Castañeda (o Castaneda), que se había trasladado a realizar un “estudio de campo” - para su tesis doctoral - a una región de México donde se encontraba una comunidad de indígenas llamados Yaquis. Algunos de ellos, practicaban “rituales brujos” en los que consumían unos hongos silvestres de la zona, sobre todo el llamado Peyote.Esos hongos tenían propiedades alucinógenas, y las experiencias psíquicas que vivía el que los consumía - bajo preparaciones, y en forma muy estricta -, eran “espectaculares”.
El anciano Don Juan, mencionaba que para convertirse en un “Guerrero” (un brujo) había que cumplir una serie de “pruebas” con esas sustancias y, si se lograba “sortearlas”, la persona se convertía en un ser muy especial, con la posibilidad de percibir lo que él llamaba la “SEGUNDA REALIDAD”, que era diferente a la “REALIDAD ORDINARIA”, en la que vivimos el común de los mortales.
En uno de sus pasajes, recuerdo que el joven antropólogo Castañeda, luego de ingerir esos brebajes, tuvo una especie de “sueño” (o alucinación), y se veía asimismo sobrevolando el rancho donde estaba alojado con el anciano. Narraba con detalle todo lo que divisó; cómo se trasladaba volando por los campos y cómo fue a recalar, desnudo, a unos pajonales que se encontraban bastante distantes de la vivienda. El viejo brujo lo localizó y, luego de regresar al lugar, se produjo un dialogo que trascribiré por lo que recuerdo, ya que no dispongo del libro en estos momentos (creo que lo presté y jamás me lo devolvieron):
- “Dígame, Don Juan, todo lo que vi… ¿lo vi en realidad?”
- “Qué es lo que viste? “ - le pregunta el viejo.
- “Bueno…, vi que sobrevolaba el rancho, lo vi a usted en el patio, al perro, y vi como volaba por los campos; todo con mucha nitidez!”
- “Bien…, pues eso es lo que viste!; y si lo viste…, así será!” - le respondió Don Juán.
- “Usted no me entiende… lo que quiero preguntarle es, si lo vi EN REALIDAD!”
Y el anciano lo volvía a remitir a la experiencia.
Llegó un momento en que el antropólogo, con énfasis, le dice:

- “A ver si me explico…, si yo hubiese estado encadenado al piso de tierra de este patio, ¿hubiera volado, y visto lo que vi?”.
Y el anciano le responde:
- “Hubieses volado con cadenotas y todo!!!”.
El libro estaba tan bien redactado, que era subyugante y muy “seductor”!.
Al tiempo me pregunté por que mi padre me había regalado un libro así, teniendo él una FILOSOFÍA MATERIALISTA DIALÉCTICA que posee otra concepción de LA REALIDAD –que yo también había estudiado ayudado por él, y adherido -. Hablamos de ello, y me respondió que me había sometido a una prueba de solidez filosófica.
Me reí…, pero forzadamente, porque la verdad, no me agradó demasiado.
Ese libro se constituyó en una base filosófica de adictos a la mescalina (alucinógeno) que se extrae del Peyote; y con el “temita” de “LA SEGUNDA REALIDAD”, y las posibilidades de convertirse en “UN CHAMÁN”, “justificaron” los “vuelos que se daban” por el consumo de esa droga!.
Nota: Si cliquean en los enlaces que dejé sobre su nombre y el título del libro, podrán enterarse de las dudas que existen sobre la verdad de esos estudios que el autor relata.

- Otros, intentan basar sus filosofías en que hombres célebres, CREATIVOS y PRECLAROS, de muchas ramas del arte o de la ciencia, fueron consumidores de drogas como la mezcalina, la cocaína, la marihuana, los ácidos y demás; y que si no hubiese sido por las condiciones psíquicas que alcanzaban bajo esas influencias, nunca habrían logrado lo que lograron.
BO-LU-DE-CES!!!
No voy a desarrollar mis concepciones del por qué de esa afirmación, pero estoy dispuesto a hacerlo por otro medio, si alguien así lo quiere, por leer este artículo.
No creo pertenecer a los rotulados como “CARETAS” (ascetas de la vida, y las drogas) por parte de los
adictos; porque no hago juzgamientos morales o religiosos. No soy un PURITANO.Tuve y tengo las mías (adicciones); pero si así y todo, alguien piensa que lo soy…, “me importa un rábano”!; porque yo los considero (y por lo tanto me considero) en este tema, IDIOTAS ÚTILES!.
Útiles a las arcas de tabacaleras, bodegueros, laboratorios, narcotraficantes, casinos, quinieleros; y en los casos de adicciones a hobbies o el trabajo; NECIOS; que creemos que vamos a “descubrir la pólvora” pero destruimos lo que tenemos a nuestro alrededor, porque las obsesiones no nos permiten visualizar otras necesidades.
Este puede ser el caso que nos cuenta el grupo Les Luthiers en su sketch “Artesanía Insólita”.
Para vivir (aunque “aburridos”!) solo necesitamos agua y pan; y para sustentárnoslo, hacer las cosas lo mejor posible, pero en la multiplicidad de roles que nos impone la vida.
- OTRAS CREENCIAS
- Se suele argumentar: “Los adictos a drogas, sobre todo los alcoholistas, son ENFERMOS”.
La Organización Mundial de la Salud (O.M.S) en 1977 declara al alcoholismo como una enfermedad basada en los conceptos de un libro de Elvin Morton Jellinek de 1966 de nombre “The Disease Concept of Alcoholism”.Si consideramos una enfermedad el progresivo deterioro que se va produciendo en el consumo de sustancias adictivas – por dependencia psicológica o psicofísica - en distintos órganos como el cerebro, el hígado, los pulmones; y si incluimos los conflictos que se producen a nivel de las relaciones en la familia, o el medio social en general; las adicciones (en general, y especialmente las de sustancias químicas) lo serán.
Sin embargo muchos sostienen que esta concepción de enfermedad pertenece al llamado “Modelo Médico Hegemónico”, es decir, una visión biologicísta de la realidad socio-cultural.
Las adicciones son conductas, que se transforman en hábitos a fuerza de repetirlas, y si lo que se consume puede producir una dependencia orgánica se pasará a “estar en manos” de esa sustancia. Más, antes de llegar a esas instancias, esas conductas, pueden controlarse y eliminarse, como cualquier conducta humana; por ende, de ser enfermedades, serán las únicas que tienen como “medicamento” para su “curación”, la modificación de las conductas.
De cualquier forma, aquella declaración de la O.M.S. tuvo una finalidad política, porque obligaba a los Sistemas Públicos de Salud, y a las Obras Sociales, a destinar fondos para sus tratamientos.
- Algunos dicen: “Che…, no todas las adicciones son iguales. Algunas te matan y otra no!”.
Es cierto; pero tanto unas como otras conllevan a una pésima calidad de vida en el adicto, y “dolores de cabeza” en su entorno, y entonces cabría una contra pregunta: ¿es eso vivir?.
- Otros aseguran: “La realidad no es “moco de pavo”, y la droga es una forma de evadirla”.
Bien…, también es cierto, pero, ¿cuánto tiempo te dura esa evasión?; porque si te queres evadir eficazmente, pegate un tiro!.
- También se dice: “Pero vos hablas de los adictos con plata…, y los pibes de las villas miseria, qué otra salida tienen?”.Es cierto…, las alternativas de una vida mejor - para esos pibes totalmente desclasados, semianalfabetos, y producto del lumpenaje político y económico -, casi no existen en esta realidad; si no se cambian las condiciones sociales, si no se hace nada por tener una mejor distribución de la riqueza, generar puestos de trabajo, priorizar la educación y varias cosas más. Pero seamos concientes también que esos pibes son un grano de arena en el NEGOCIO DE LAS DROGAS!.
No…, no me vengas con justificaciones absurdas; “agarradas con alfileres”. Nosotros, los adictos, nos metemos en adicciones por “imbéciles” (con perdón por los imbéciles)!; y los que no quieren cambiar la realidad social, será porque no pueden, no les interesa, o no quieren, porque les da algún rédito!.
- PARA TERMINAR
Las cosas que el hombre crea, están ahí, para ser utilizadas.

Muchas de ellas pueden proporcionar mucho disfrute. Pero, que el disfrute no pase a convertirse en un “infierno”, depende de las características de personalidad.
Si tenés una personalidad ADICTIVA (que ya la habrás notado en otros aspectos de la vida), cuidado en qué te “metes”!, porque como dije en otro artículo: “LA MANTECA NO ES PARA LOS GATOS”.
Desde siempre me apasionó la música, sobre todo la del tango y el folclore argentinos; pero también la música latinoamericana, el rock, el country, el jazz y los blues.
Hace unos años, vi una película que trataba sobre la vida de Ray Charles, un negro norteamericano que fue un genio en el jazz y el blues. A él le gustó “coquetear” con las “chicas” (las drogas) durante unos cuantos años; pero se metió con la más “traicionera”, que no “respeta pelo ni seña”; algunos dicen que es la más “bonita” y “todopoderosa”; la “héroe” de cualquier “película”. Logró “romper con ella”…, pero me impresiona que como reflexión, quedó claro que: “Con esa…, no se jode!!!”Yo conseguí una versión - doblada al español - de la película que se rodó en el año 2004 que trata sobre su vida, y que se llamó “RAY”. Confeccioné un video con escenas de esta película; y en parte del audio musical, coloqué uno de sus temas musicales más conocidos: “Hit the road Jack”. Espero que te guste!.
REFERENCIAS.
- Experiencia personal y profesional.
- Google Buscador
- Youtube Videos
Cariños
Ricardo Musso
